
Condiciones:
Siempre que podamos debemos utilizar el mismo lugar para estudiar.
El más tranquilo de la casa: lejos de la televisión, consolas, ordenadores, aparatos de radio; es decir, con pocos estímulos para la distracción.
Debe estar alejado de ruidos, sobre todo si son intermitentes, porque distraen e interfieren en el rendimiento del estudio.
Se puede poner música ambiental de fondo, que neutraliza otros posibles ruidos.
La mesa y la silla:
La mesa de estudio debe ser consistente, rígida, con superficie no brillante para evitar los reflejos de la luz y lo suficientemente amplia como para que pueda contener todo lo necesario para trabajar.
La silla debe ser recta, cómoda y su altura debe estar proporcionada a la mesa, de manera que el estudiante pueda apoyar los antebrazos sin forzar la postura.
La excesiva comodidad - como estudiar tumbado en el sofá, por ejemplo - puede disminuir la atención y concentración en muchos estudiantes.
La postura:
Adoptar una postura correcta ante la mesa de trabajo: cómoda, sin excesivo relajamiento, atenta, no rígida, etc.
Desde un punto de vista físico, la postura normal del estudiante es la de "estar sentando" de modo que los antebrazos descansen naturalmente sobre la mesa; derecho - no inclinado ni encorvado - de tal modo que tenga el pecho desahogado, facilite la respiración y no sobre cargue la cervicales.

Debes tener en cuenta el hecho de que una mala postura, al estudiar, se va a traducir en trastornos de la columna vertebral, dolores de nuca, de cabeza, cansancio en los ojos, etc. Es importante que aprendas a sentarte de una manera fisiológicamente correcta, apoyando bien la espalda en el respaldo desde el “trasero” hasta los omoplatos y utilizando, si fuera preciso, por no disponer de un respaldo adaptable, una almohadilla a la altura de los riñones.
Nunca debes estudiarcon la cabeza hacia adelante y la espalda encorvada, ya que de esa manera los músculos y vertebras de la nuca tendrían que soportar un esfuerzo anormal. Los asientos demasiado blandos son, así mismo, perjudiciales, ya que sostienen más las vértebras lumbares con el consiguiente perjuicio para la columna vertebral.
Para evitar las posibles anomalías que te pueden surgir debido a una mala postura, y teniendo en cuenta que debes permanecer demasiado tiempo sentado, tienes que adaptar el pupitre o mesa - silla a la postura fisiológicamente correcta, de tal modo que, conservado tu libertad de movimiento, te sientes satisfecho en la posición técnica adoptada.
La postura teóricamente correcta es la siguiente:

Cabeza: ligeramente inclinada
Brazo: a lo largo del cuerpo
Antebrazo: ángulo recto con el brazo
Tronco: ángulo recto con el muslo
Muslo: ángulo recto con las piernas
Piernas: ángulo recto con el suelo
Pies: De plano sobre el suelo
Por otra parte, el pupitre debe permitirte adoptar, sin incomodidades, las tres posturas más usuales en la escuela: de pie, sentado en reposo o trabajando sobre la mesa. De acuerdo con esto, los pupitres y tu mesa de estudio deben reunir las siguientes características:
Asiento: su altura debe ser igual a la longitud de tus piernas, medidas desde el suelo hasta la parte inferior del muslo. La anchura o fondo del asiento tendrá que adaptarse a la longitud de tus muslos cuando estás sentado en ángulo recto. En los pupitres móviles se emplea, a veces, el asiento giratorio con un dispositivo graduable.
Mesa: La altura ha de coincidir con la de tu estómago; en ningún caso deberá ser más baja. La tabla de la mesa ha de ser plana o ligeramente inclinada hacia adelante. Puedes suplir la inclinación utilizando un atril.
Respaldo: debe llegar a la altura de tus omóplatos, procurando que sea de madera lisa y levemente inclinado hacia atrás, a fin de facilitar una posición de reposo.

La distancia entre la mesa y la silla debe ser adecuada; se recomienda que la posiciónde los dos elementos sea ligeramente interferente; es decir, que el borde de la mesa y el asiento estén en una cierta medida yuxtapuestos. Cuando la mesa y la silla formen una sola pieza, aunque tengas que salirte del pupitre para ponerte de pie, esta dificultad carece de importancia, pues esta disposición te obliga a adoptar la postura de ángulo recto entre el tronco y los muslos, tan beneficiosa para tu organismo.
La iluminación:
Debemos cuidar que la luz no dé en los ojos, sea suficientemente abundante y nos llegue por la izquierda (a los zurdos por la derecha) y resulta preferible que sea luz natural o indirecta. Si la iluminación es deficiente produce fatiga, pero si es excesiva tampoco es bueno, pues irrita los ojos. Si falta la luz natural, debe evitarse la fluorescente, cuya intermitencia, aunque sea imperceptible, cansa la vista.
Elija una luz cálida, colocada en una lámpara articulable y orienta hacia la mesa de manera que no produzca sombras ni alcance a los ojos.
La temperatura:
Es conveniente que el ambiente no sea ni frío ni de temperatura elevada. La temperatura ideal debe oscilar en torno a los 20º-22ºC, porque el frío incomoda y el calor agota. Hay que tener cuidado con las esturas de gas, pues en habitaciones cerradas consumen mucho oxígeno, disminuye el rendimiento del cerebro, adormece y produce dolor de cabeza. De vez en cuando, aprovechando los descansos, es necesario ventila la habitación donde se trabaja con el fin de renovar el oxígeno.
Material disponible:
Antes de ponerse a estudiar, el alumno debe preparar todo aquel material que pueda necesitar durante el tiempo que vaya a dedicar al estudio, con el fin de evitar interrupciones que perturben su concentración.
Por lo tanto, debe preparar de ante mano todo lo que pueda necesitar. No conviene que ocupe la mesa con objetos o materiales que no vaya a utilizar y que le puedan distraer.